Texto
Recurso tecnológico y ecológico de gestionar los residuos orgánicos generados en casa.
Chico, era un niño que vivía feliz en las chinampas. Con sus amigos jugaban y corrían por todos lados. Cierta ocasión una de sus primas mayores estaba jugando a pasar sobre el puente que atraviesa de la chinampa de su padre al camino. Ya era toda una experta en cruzarlo, pero ella quería hacerlo más emocionante. Decidida, se paro al final de los túneles de verdolaga de su padre para agarrar más velocidad por el caminito que está entre ellos y pasar como rayo sobre la tabla de 40cm ancho por 5m de largo que sirve de puente sobre el canal por donde las canoas van a embarcar la verdura y ya del otro lado brincar un tremendo tope de tierra que la niña había puesto para salir disparada lo más alto que se pudiera. Ese día la prima se despertó decidida a hacerlo. Ya estaba lista al final del túnel viendo los tubos en medio arco separados cada tres metros que sostenía al platico, quince en total. Tenía que cuidar que los pedales no se atoraran en los lasos que atraviesan a lo ancho sobre el platico para que el aire no los vuele. Llegando el momento, la prima se arranco y parada sobre los pedales su velocidad aumentaba considerablemente mientras los tubos pasaban más rápido a cada instante…
Chico era un niño que vivía feliz en las chinampas. Con sus amigos jugaban y corrían por todos lados. Cierta ocasión una de sus primas mayores estaba jugando a pasar sobre el puente que atraviesa de la chinampa de su padre al camino. Ya era toda una experta en cruzarlo, pero ella quería hacerlo más emocionante. Decidida, se paro al final de los túneles de verdolaga de su padre para agarrar más velocidad por el caminito que está entre ellos y pasar como rayo sobre la tabla de 40cm ancho por 5m de largo que sirve de puente sobre el canal por donde las canoas van a embarcar la verdura y ya del otro lado brincar un tremendo tope de tierra que la niña había puesto para salir disparada lo más alto que se pudiera. Ese día la prima se despertó decidida a hacerlo. Ya estaba lista al final del túnel viendo los tubos en medio arco separados cada tres metros que sostenía al platico, quince en total. Tenía que cuidar que los pedales no se atoraran en los lazos que atraviesan a lo ancho sobre el platico para que el aire no los vuele. Llegando el momento, la prima se arranco y parada sobre los pedales su velocidad aumentaba considerablemente mientras los tubos pasaban más rápido a cada instante. Al faltar cuatro arcos apretó el paso pero en la pequeña curva que esta al final de los túneles para agarrar la tabla, de pronto no supo de donde se atravesó un gato a toda velocidad pasando en frente de ella perdiéndose por los sembradíos…
Esta receta empezó hace 13.800 millones de años. Mucho antes de nuestras cocinas. Mucho antes de nuestras huertas. Mucho antes de que existieran las berenjenas sinuanas. Comenzó cuando nuestra Umamiversa, se desdobló con la técnica luz-fotón-ciclón, logrando que el hidrógeno ancestral y biodiverso tejiera plantas, minerales cristalinos y suelos en la urdimbre de Sirio-Betelgeuse-Antikalam-Orión-GAIA, Tu Planeta Tierra. Pasaron eras, pero ahora tú serás: “las manos del CREADOR que en Arte Luminoso se Derrama en esta Receta”.
Conéctate con su piel aterciopelada de violeta nasunina y vibra con ella el poder de SER capacidad antioxidante, rejuvenecedora y sabor sabio y puro.
Evitarás:
— Meterle los dedos,
— Llenarla de babas,
— Mezclarle palitos, tenedores y cuchillos, pues se degrada y vinagra mal.
A esta receta, le decimos Dip de Berenjena, y también hemos escuchado que la mientan como Babaganusha. Cuando la hemos comercializado, la etiquetamos como salsa de berenjena ahumada. Su experiencia sensorial, su muy delicioso sabor, nos ha inspirado al punto de querer desactivar programaciones mentales y emocionales tipo… “Berenjena Mal Asada” (v.grc. La Culpa).
Siéntate.
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Respira.
Disfruta con sidra cocinada, carnes blancas, sándwiches trofológicos, como una salsa versátil, resonante y muy, muy deliciosa. ¿Te preguntarás si quedaste satisfecha? Y si después del último bocado aún permaneces en silencio, quizá Umamiversa haya logrado nuevamente su propósito de transformarse. Tal vez ahora comprendas que la berenjena nunca fue una berenjena. Era otra forma de arder de una estrella.
Créditos: el no logotipo de itacateca fue realizado con fragmentos del mural/enunciación colectiva Shhh! Plants Talking (itacateca 2022). Los retratos de cada módulo son cortesía de las personas facilitadoras. La fotografía con plantitas es un registro de la milpa sembrada en Kassel (itacateca 2022) como parte de AC School @ documenta fifteen.